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Sobre la base de un profundo conocimiento de las necesidades de uso y lubricación de los motores de servicio pesado, nuestros científicos e ingenieros han creado productos con una tecnología que adapta sus propiedades químicas y físicas a las condiciones cambiantes del motor, para que sus motores se mantengan en funcionamiento, sea cual sea la forma de gestionar sus equipos o su empresa.

La protección activa de los lubricantes Shell Rimula para motores diésel de uso intenso se aplica en tres

áreas críticas:

  1. Control de los ácidos, que protege contra la corrosión de los ácidos formados al quemarse el combustible.
  2. Control de los depósitos, que contribuye a mantener limpio el motor para obtener un rendimiento homogéneo y una vida útil larga.
  3. Control del desgaste, que mantiene separadas las superficies metálicas móviles del motor para extender su durabilidad.

Utilice Shell LubeMatch para averiguar qué lubricante le ayudará a limpiar y proteger mejor su motor.

Conozca más información sobre cómo la protección de Shell Rimula alarga la vida de los vehículos, incluso en algunas de las circunstancias más difíciles.

Protección contra los ácidos

Los ácidos de la combustión pueden penetrar en el cárter del motor. Con lubricantes de poca calidad, los componentes vitales pueden quedar expuestos a esos ácidos, con el consiguiente riesgo de corrosión y de catastróficas averías del motor.
Los lubricantes Shell Rimula contienen potentes antioxidantes que se adaptan químicamente para neutralizar los ácidos antes de que puedan causar daños en el lubricante y el motor.

Protección contra los depósitos

La presencia de suciedad en el motor, ya se trate de depósitos en los pistones o de lodos en el cárter, puede reducir su eficiencia y aumentar el gasto de combustible.

«La acumulación de carbon en los pistones puede hacer que los segmentos se peguen y formar una capa abrasiva que cause un desgaste excesivo. Los componentes desgastados de los pistones ajustan con menor precisión y permiten que entre lubricante en la cámara de combustión. Así aumenta el consumo de lubricante y se permite la entrada de gases de combustión en el cárter, lo cual puede envejecer prematuramente el lubricante restante».

Keith Selby, director de tecnología en lubricantes para motores diésel de uso intenso

Los lubricantes para motores diésel Shell Rimula contienen moléculas que se adaptan para arrastrar y bloquear las partículas que tienden a depositarse; de esta forma los motores se mantienen limpios y protegidos.

Protección contra el desgaste

 La protección frente el desgaste es un aspecto especialmente crítico en los puntos de contacto con alta presión, como el tren de válvulas del motor o la caja de cambios.  Los lubricantes para motores diésel Shell Rimula tienen moléculas adaptables diseñadas para proteger el motor reaccionando al calor y la presión para formar una película protectora que reduzca el desgaste.
«Los lubricantes de baja calidad puede que no eviten el contacto entre los componentes, causando así puntos críticos, desgaste excesivo y altos costos de mantenimiento». Usha Lad, científica

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